Jornada
11 y 12 de junio de 2008
Auditorio IDEC, c/ Balmes 132. Barcelona

La mayoría de los gobiernos tienen un papel significativo en la provisión y financiación de una amplia gama de bienes y servicios. Por ello existe un interés a nivel internacional de encontrar y experimentar mecanismos para la medición del output del sector público. Los indicadores de productividad de un sistema sanitario deben medir los outputs relevantes que se producen. Hay tres retos básicos en la construcción de medidas de rendimiento. Primero, los outputs del sector sanitario son difíciles de definir y medir. Segundo, la medición de la calidad asistencial no está exenta de complejidad. Tercero, es necesaria alguna metodología para agregar los outputs en un solo índice.

El aumento de las expectativas y exigencias de la población, las presiones fiscales y la necesidad de rendir cuentas ante la sociedad son algunos de los factores que están haciendo que cada vez se preste más atención a la efectividad y la eficiencia de los servicios sanitarios, y que se pongan en marcha iniciativas para la medida de su desempeño. Las aplicaciones de estas iniciativas son muchas: monitorizar los determinantes de la salud, generar evidencia sobre la relación entre el diseño de los sistemas sanitarios y los resultados obtenidos, y ayudar en el establecimiento de prioridades y en el diseño de intervenciones y políticas sanitarias.

Una parte importante del PIB está explicada por la actividad del sector público; por lo tanto, es importante que la producción de este sector de la economía se defina y mida de la forma más rigurosa posible. Sin embargo, existe una información muy limitada respecto a lo que el sector público produce, y en relación a los objetivos que alcanza. Esta realidad contrasta con la obligatoriedad desde 2006 de que los estados miembros de la Unión Europea estandaricen la compilación de datos y el sistema de Cuentas Nacionales. Asimismo, los gobiernos están cada vez más concienciados en demostrar al contribuyente que los recursos se emplean de manera eficiente.

Los servicios que provee el sector público son esenciales en términos de equidad y de calidad de vida para los ciudadanos. Dada la relevancia de esos servicios, nuestra ignorancia respecto a lo que el sector público realmente produce puede convertirse en un impedimento para la toma de decisiones políticas basada en criterios de eficiencia. Con bastante frecuencia en el pasado, la presión del Gobierno para la mejora en los niveles de eficiencia se ha traducido en la mera reducción de costes. Esto se ha realizado independientemente de si la reducción del gasto se ha llevado a cabo con un decremento en el nivel de output de mayor valor que los ahorros obtenidos. Con el objetivo de evaluar la efectividad del gasto público, es imprescindible el empleo de mejores indicadores para la valoración y calidad del output.

Documentación disponible:

Repercusión en prensa:

Programa:

Miércoles 11 de junio

De 11.15 a 12 horas:
Inauguración

Café
De 12 a 14 horas:
Conferencia Inaugural:
"Determinantes del funcionamiento de los servicios sanitarios públicos y vías para su mejora"

Réplica:
"El pago por objetivos en la mejora del funcionamiento de los servicios sanitarios públicos"
De 15.30 a 19.30 horas: Primera Mesa Redonda
"¿Qué papel juega el análisis de rendimiento de los sistemas sanitarios?"
"Selección de criterios homogéneos para la evaluación de medicamentos y otras tecnologías en un estado descentralizado"
Café
"Optimización del uso de medicamentos en el entorno hospitalario"
Moderación y Conclusiones:

Jueves 12 de junio

De 9 a 14 horas: Segunda Mesa Redonda
"Qué es lo esencial en la gestión de enfermedades crónicas para mejorar los resultados en la salud orientados a los pacientes"
Moderación y Conclusiones: Café
Tercera Mesa Redonda "Qué es lo esencial en la prestación farmacéutica para mejorar los resultados en la salud orientados a los pacientes"
Moderación y Conclusiones: