Manuscrito original. No reproducir sin permiso de los autores.

La Asociación Española
de Evaluación de Tecnologias Sanitarias.

Jordi M. Gol-Freixa.
Juan del Llano Señaris.

Apéndice del libro: "Evaluación de Tecnologias Sanitarias".
Colección "Monografies Médiques", de l'Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears, editado por AATM, Barcelona, 1998.


Presente y futuro del sector, y de la AEETS.

¿Qué sentido tiene una organización como la AEETS a finales de 2004? Esta puede ser una pregunta "retórica" o puede ser una oportunidad de reflexionar acerca del sector con cierta profundidad. Un posible principio para esta reflexión es considerar a los profesionales con capacidad de participar utilmente en tareas de evaluación como una "capacidad de reserva" de talento analítico para la organización de la atención sanitaria y de la formulación de sus políticas. ¿Es, por tanto, "adecuada" nuestra capacidad de analisis en tanto que Estado, o si se quiere, de "Estado de las Autonomias"? Cualquier reforma con posibilidades de éxito, cualquier intento de racionalización pasa por tener cierta capacidad de reflexión. Y esta "capacidad" supone disponer de profesionales cualificados, motivados, que mantengan buena comunicación entre ellos y con los distintos colectivos relevantes de los distintos sectores implicados y distintas afiliaciones profesionales de procedencia ("lo interdisciplinar").. No parece que nuestra "capacidad" sea excesiva, al menos para contribuir de manera significativa a la política sanitaria, aunque haya sido útil -y lo siga siendo- en muchos casos. Recordemos fenómenos como el de la meningitis o de las listas de medicamentos, donde en ambos el "input" desde el sector ha sido insuficiente en comparación con otros inputs y dinámicas, que han conducido a que los planteamientos se realizasen con reduccionismos de matiz populista: no parece que nos acerquemos a "lo" de la politica sanitaria basada en la evidencia.

Un aspecto que frecuentemente surge es el organizativo, a menudo desde posiciones de "reduccionismo", sobre todo desde ciertos posicionamientos doctrinales de gestion. Parece que evaluación de tecnologías consiste en realizar informes, con cierto método y rigor, esto si, y nada más. Por tanto se ha criticado el "excesivo" número de agencias de evaluación y se ha indicado que esto es "ineficiente". Deberiamos profundizar un poco en ello. La crítica hacia la naturaleza política del acto de creación de agencias puede estar justificada -o no- en términos de la instrumentalización política, especialmente por el énfasis en los aspectos de relaciones públicas, lo que a veces esto tiene en detrimento de la substancia de la organización y del colectivo profesional que está en ella o a su alrededor. Aun así es inevitable cierta cercanía, o, si se prefiere, "no alejamiento" de la arena política ya que cualquier trascendencia que pueda tener la evaluación en buena parte se deberá a la capacidad de influenciar las tomas de decisiones, a sus distintos niveles, especialmente cuando en ello estén presentes intereses particulares o aspectos populistas.

¿Qué alternativas tiene este colectivo profesional, que en sus orígenes está o ha estado en manos de políticos? Al igual que cualquier otro colectivo, su relevancia está en sus manos; y tiene ciertamente mayores horizontes si su vision -individual y colectiva- es de "reserva de talento" para el sistema que si se limita a ser empleado de tal o cual institución o empresa.

Aunque hechos recientes, ya citados como el "pánico" ante la menigitis o las listas negativas de medicamentos, nos muestran que las tendencias reduccionistas son muy fuertes, la necesidad de capacidad de análisis es pericibida en muchos ámbitos, y esto se constata en la industria, pero tambien en el mundo asistencial y académico, ademas de en las administraciones. El sector por tanto tiene presente y ciertamente futuro. Un buen ejemplo de ello es que recientemente, el Consejo Interterritorial ha encargado a las cuatro agencias de evaluación de tecnologías sanitarias la elaboración de unas fichas técnicas sobre 133 tecnologías identificadas a partir de las propuestas de las Consejerías y Servicios de Salud autonómicos. Recojeran información sobre seguridad, efectividad y utilidad clínica, así como aspectos económicos, organizativos, éticos, legales y de impacto en la mejora de problemas de salud. Ejercicios parecidos -e incluso mayores- hasta la fecha solo se han intentado en paises como Holanda o el Reino Unido en Europa.

Corolario.

El futuro de la AEETS depende en última instancia de la energía y dedicación de sus miembros. Empieza a existir cuerpo en la disciplina y masa crítica de profesionales como para que puedan haber reuniones anuales. Asimismo la AEETS ya tiene entidad suficiente como para colaborar en igualdad de condiciones con otras organizaciones, sean científicas o profesionales y organizar sesiones conjuntas, o para promover o participar en foros de debate público y abierto sobre temas de interés y actualidad de ámbito nacional o autonómico.

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